
Yo también me quedé sorprendido y no lo creí, pero es totalmente verdad. El señor
Toshimichi Boui habitante de
Nara, Japón. Se está haciendo famoso al cultivar estas curiosas sandías en forma de pirámide. El explica que para que crezcan de ese modo, utilizan una caja de acrilíco hecha a mano, dónde introducen las semillas que son expuestas totalmente al sol, permitiendo así, que crezcan muy coloridas y muy “
triangulares“. Aunque se ven apetitosas, estas sandías carecen de un buen sabor, el señor
Boui dice que “
solamente las puedes probar con los ojos“.